Sinagoga en Jerusalén |
Jesús, según la costumbre judía, asiste a la liturgia de
la sinagoga del sábado. Después de las lecturas bíblicas, Jesús, seguramente en
pie, como era costumbre, comenta dichos textos, y lo hace con una sabiduría,
con una profundidad, con una novedad que produce admiración entre los que lo
escuchan.
La escena
es de una intensidad máxima: Jesús está proclamando que la esperanza de Israel
ha tenido respuesta, una respuesta que se ha hecho actualidad, buena noticia en
ese mismo momento: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.
La admiración de los presentes surge de una forma espontánea.
La actualidad de la Palabra de Dios se hace presente. El
texto que ha leído del profeta Isaías habla de una Buena Noticia para los
pobres, habla de libertad para los cautivos y oprimidos, habla del fin de la
ceguera humana..., en fin, de un año de gracia, de un año jubilar. La noticia,
el evangelio que proclama es «revolucionario», implica un cambio radical en las
relaciones humanas, significa una acción poderosa de Dios..., y eso está
ocurriendo hoy, ahora. Esa buena nueva sigue siendo actual: en este
momento la novedad del mensaje de Jesús
se está haciendo presente entre nosotros. ¿Somos conscientes?
No hay comentarios:
Publicar un comentario