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Niños palestinos |
El tema del Jesús incomprendido sigue siendo la
línea maestra de la narración del evangelio de Marcos, como llevamos viendo
desde hace varias semanas, en los evangelios dominicales.
Jesús, una vez más, les va instruyendo sobre su
final trágico, su escarnio y su muerte, pero, también, sobre su resurrección.
El mal, en el plan de Dios, no tiene la última palabra. En cambio, los
discípulos van discutiendo sobre quién es el más importante. Es la paradoja del
mundo, de la que no escapan los seguidores de Jesús, ni siquiera la primera
comunidad. Frente a un Jesús abierto a todos, comprometido con la causa del
Padre, donde todos los hombres y todas las mujeres son acreedores de la misma
dignidad, ya que todos y todas son hijos del mismo Padre; los discípulos están
preocupados y ocupados en discutir sobre su parcela de poder.
La respuesta-imagen de Jesús es tajante, no admite
componendas ni interpretaciones reductoras. Pone en medio de ellos un niño,
imagen de lo más débil e insignificante en una sociedad que sólo contaban los
adultos varones. Y afirma: «Quien quiera ser el primero, que sea el
último de todos y el servidor de todos» En la comunidad cristiana el valor de
lo pequeño es lo definitivo, todo lo demás se aparta del mensaje de Jesús.
En pocos lugares evangelicos la "paradoja" se manifiesta con tanta fuerza. . y pocos pasajes como el de hoy se prestan a interpretaciones torcidas. ¿Quien infiere que Jesús apunta a "minimos" por el hecho de poner un niño por modelo?. Cierto, a un niño no se le pueden encomendar grandes empresas pero goza de una propiedad esencial: CONFIA EN SU PADRE ¡¡y de qué manera!!. Pues ya tenemos la clave que nos orienta en la vía para aspirar y alcanzar esos máximos implícitos en ese "si quieres ser el primero". Cómo no va a querer Jesús que crezcamos y aspiremos a los puestos superiores en su Reino? Sería como afirmar de un padre terrenal que se complace en que su hijo no supere el ciclo evolutivo que le saque del infantilismo. Sucede que Jesús traza una senda de madurez que contrasta con los principios que defiende la actual cultura, muy dificiles de asumir.
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